La visión del Señor glorificado (Parte 2)

Los días en que vivimos se parecen a los días anteriores al diluvio, pues, conforme a la Palabra de Dios, en aquellos días los hombres comían y bebían, se casaban y se daban en casamiento, significando que ellos no daban la mínima atención a la Palabra de Dios. La preocupación de aquella generación giraba en torno a sí misma con su bienestar social, exactamente como en los días actuales. Lo que he observado es que a medida en que surge una nueva generación, el amor, el respeto y la consideración van dando lugar al egoísmo y al individualismo. Hasta hace algunos años atrás era una costumbre natural que los más jóvenes cedieran sus lugares a los más mayores en los transportes públicos; hoy la juventud no tiene el mínimo de respeto por aquellos cuyas edades son avanzadas. ¿Por qué? ¿Será eso modernismo? ¿Falta de educación? ¿Qué es esto? ¿Qué es lo que Dios nos está revelando con todo esto? ¡Creo que Él está revelando que el mismo espíritu que existía en la época de Noé persiste en nuestros días! Falta Dios dentro de los corazones. Es muy probable que la industria del consumo venga esterilizando el corazón de la juventud y produciendo en ella una generación sin alma. El Señor Jesús hizo mención a los últimos días diciendo: «Y por haberse multiplicado la maldad, el amor de muchos se enfriará» (Mateo 24:12).

Entonces, la visión que el apóstol Juan tuvo del Señor Jesús revela que en Su Segunda Venida Él no vendrá como un niño inocente como la primera vez. En aquella oportunidad Él no vino para juzgar al mundo, sino para salvarlo, por eso mismo Él vino como Cordero para ser sacrificado en favor de aquellos que le reciben como Señor y Salvador y practican Su Palabra. Mientras tanto, en Su próxima venida Él vendrá como León de la Tribu de Judá y «Él que es injusto, sea injusto todavía; y el que es inmundo, sea inmundo todavía; y el que es justo, practique la justicia todavía; y el que es, santo, santifíquese todavía. He aquí yo vengo pronto, y mi galardón conmigo, para recompensar a cada uno según sea su obra» (Apocalipsis 22:11-12).

Continuará…

Si le interesa lea también: La visión del Señor glorificado (Parte 1)

Libro: Estudio del Apocalipsis Vol 1
Autor: Obispo Edir Macedo

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