Es muy probable que el ángel de cada iglesia sea la figura del dirigente de cada iglesia: el apóstol, profeta, evangelista, pastor, maestro, obispo, o misionero, pues cada uno de ellos representa la iglesia que dirige. El líder de cada iglesia es responsable delante de Dios por cada oveja de su aprisco; él es el representante del Señor Jesús delante de su congregación, pues para eso fue ungido. La consideración que el pasto tiene con las ovejas de su rebaño es la misma consideración que él tiene con su Señor; si él, por acaso, tiene más consideración con su familia y sus hijos que para la iglesia del Señor Jesús, entonces eso significa que su consideración por el Señor es menor que para su familia o sus hijos. De ahí la razón de por qué muchos ministros del Evangelio son fracasados en sus respectivos ministerios. Muchos de ellos tienen la vida correcta delante de la sociedad: no roban, no adulteran, no mienten… Pero el corazón no ha sido totalmente fiel al Señor. El líder de cada iglesia tiene la obligación de llevar a sus ovejas hasta los pastos verdes y a las aguas tranquilas de descanso. Y si por acaso las ovejas de su aprisco están delgadas e incluso muriendo de hambre es porque el responsable por ellas no está cumpliendo con su obligación pastoral o sacerdotal. Y el pecado debe ser la única causa. Tal vez sea esa la razón porque el Señor Jesús dirige cada carta al ángel de cada iglesia focalizando sus pecados.
Otro factor que refuerza mucho la idea de que el ángel a quien el Señor dirige cada carta sea el líder de cada iglesia se hace presente en la historia del pueblo de Israel, pues, cuando Moisés lideraba ese pueblo por el desierto a la Tierra Prometida, en aquella oportunidad, cuando Balaao llevó a las mujeres moabitas a armar trampas contra los hijos de Israel y esos caían en pecado al comer cosas sacrificadas a sus ídolos e inclinándose delante de Baal provocando así la ira del Señor, Dios entonces mandó que solamente las cabezas del pueblo de Israel fuesen ahorcados al aire libre (Números 25:4). Eso muestra que los líderes tienen la responsabilidad delante de Dios por el pueblo que lidera. Es importante saber que el propio Señor Jesús continua andando en el medio de Su Iglesia de la misma forma como Él andaba en el medio de los afligidos predicando el arrepentimiento, curando a los enfermos, libertando a los oprimidos en fin, salvando a los que se hayan perdidos.
Continuará…
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Libro: Estudio del Apocalipsis Vol 1
Autor: Obispo Edir Macedo

