Disfrutaba lo que le proporcionaba la vida criminal, mientras su corazón ardía

A la temprana edad de quince años, Alex Félix ya estaba involucrado en actividades criminales, sirviendo como extorsionador para una pandilla que había formado con erróneas amistades en el colegio al que asistía. Se sentía a gusto participando de estas actividades porque disfrutaba la vida que le proporcionaba.

Alex Félix pasó de asaltos a personas para poder comprar sus estupefacientes a ser él quien los distribuía, su vida criminal escalaba, pero a su vez, entre esos estados de frenesí podía recordar a sus padres y los buenos consejos que constantemente le daban.

Alex Félix decidió asistir a la Iglesia Universal, pero lo hacía con recelo, pues no estaba del todo convencido de que lo ahí se predicaba fuera cierto, pero un día fue recibido por una persona a la cual no solo no le pudo refutar, sino que además se sintió satisfecho con las repuestas que le daban ante sus preguntas.

Obtuvo una biblia y comenzó a verificar todo lo que en la iglesia se predicaba, y se convirtió en sí mismo en una prueba de que una vez que recibimos a Dios y al Espíritu Santo en nuestro corazón podemos ser liberados de todo mal y reconstruir nuestras vidas.

Testimonio Alex Félix.

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