Jesús es el sumo sacerdote que necesitábamos tener: santo, inocente, sin mancha, apartado de los pecadores, y exaltado por encima de los cielos. Hebreos 7:26.

¿Está alimentando su interior?
¿Cuándo fue la última vez que alimentó su espíritu? Muchas veces nos preguntamos: ¿por qué fracasó mi plan? Todo estaba
