Da instrucción al sabio, y será aún más sabio, enseña al justo, y aumentará su saber. El principio de la sabiduría es el temor del Señor, y el conocimiento del Santo es inteligencia. (Proverbios 9:9-10)
El que se instruye en la Palabra de Dios, y la practica todos los días, se hace sabio.
La reverencia y el temor del Señor fortalecen a los justos. Su corazón, que antes estaba corrompido, se vuelve puro, y su prudencia lo conduce a la eternidad con Dios.
Mensaje sustraído del blog de señora Ester Bezerra
Si tienen alguna pregunta contáctenos

