La Palabra de Dios dice: “Elías se paró frente a ellos y dijo: «¿Hasta cuándo seguirán indecisos, titubeando entre dos opiniones? Si el Señor es Dios, ¡síganlo! Pero si Baal es el verdadero Dios, ¡entonces síganlo a él!». Sin embargo, la gente se mantenía en absoluto silencio”. 1 Reyes 18:21.
¿Cuál fue la razón de que el pueblo quedará en silencio? El pueblo de Israel, era un pueblo que creía en Dios y había visto con anterioridad la manifestación de Su poder. Ellos tenían consciencia que sólo palabras no funcionaban y que no habría una respuesta por parte de Dios, sino existía la fe sacrificial. Porque sin sacrificio no hay posibilidad de recibir una respuesta por parte de Dios.
En la actualidad también acontece de igual manera, cuántas son las personas que vienen a la iglesia, participan de los servicios de fe, y han guardado silencio, porque aún no ha acontecido lo sobrenatural en su vida. ¿A qué me refiero cuando menciono lo sobrenatural? Esto no tiene nada que ver con lo material, sino en el plano espiritual, que aún no han recibido lo primordial que es el Espíritu Santo.
La prioridad en la vida de todo ser humano debe ser recibir el Espíritu Santo, Él es el único que nos puede dar una nueva vida. El tenerlo no quiere decir que los problemas se han terminado, de ninguna manera, pero en el instante que la persona lo recibe ella se torna en una nueva criatura. A partir de ese momento se comienza a vivir esa fe sobrenatural, que nos lleva a tener la seguridad que, en el altar de Dios, sea cual sea el problema, la situación, los desafíos… Venceremos. Lo principal en la vida no es lo material, es tener el Espíritu Santo, porque bendiciones se pueden lograr, pero si no tenemos lo esencial que es el Espíritu Santo, la salvación está en riesgo.
“De modo que, si alguno está en Cristo, nueva criatura es; las cosas viejas pasaron, ahora han sido hechas nuevas”. 2 Corintios 5:17. Cuando una persona se torna en una nueva criatura, ella ya no es dominada por los problemas del pasado y si tiene que enfrentar un problema, ella no duda, no se pone ansiosa, y no se preocupa, porque tiene la seguridad de que vencerá con Dios, por eso siempre está en la expectativa de lo nuevo.
Cuando Elías desafío a los profetas de Baal e hizo descender el fuego, él sólo lo pudo hacer porque estaba con Dios. Eliás no fue movido por una emoción, fue movido por su fe, él quería que Dios fuera glorificado. Si queremos ver lo sobrenatural en nuestra vida, tenemos que querer que sea Dios, el que se glorifique en nuestra vida y no que la gloria sea para uno.
Es imposible que una persona que entregó su vida a Dios, que tiene una comunión con Él y recibió lo sobrenatural que es el Espíritu Santo, sólo viva de lo que aconteció en el pasado, que no acontezcan cosas nuevas, que viva llena de frustración o derrota. Hágase las siguientes preguntas: ¿sólo soy un frecuentador de una iglesia? O ¿soy una nueva criatura en Cristo?
Estamos en la fe de la Hoguera Santa en el Monte Carmelo, busque que acontezca lo sobrenatural en su vida, primero que todo si no tiene el Espíritu Santo, busque tenerlo y si lo tiene, busque ser testimonio de Dios, busque estar en Sus planes, porque es con seguridad que lo que Dios quiere para su vida, va más allá de lo que podemos imaginar. Pero, sin olvidar que la prioridad es que acontezca lo sobrenatural que es tener lo más grandioso que es el Espíritu Santo.
Dios les bendiga.

