Al sentirse tan aislada de su propia familia pensaba en acabar con su vida
La madre de Karine Nunes era una mujer muy cerrada hacia sus hijos, sufría de una depresión que no la dejaba amarlos con normalidad, por tal razón a ella y su hermano les tocaba vagar por su propia cuenta. Ellos tenían una mala relación, por lo que las peleas eran el pan de cada día, al sentirse tan aislada de su propia familia empezaron a llegar a su mente deseos de acabar con su vida como opción a una salida de aquella vida de tormentos.
La tristeza que quemaba lentamente a Karine Nunes había surgido el día que, aun siendo ella una niña, tuvo que sufrir la pérdida de su padre, este hecho la desgarró y dejó marcada generando en ella un vacío tan grande que, en su desconcierto, quiso cubrir ese vacío tomando un rumbo equivocado. Comenzó a asistir a fiestas y a frecuentar a amigos que lejos de ayudarla la perjudicarían aún más, arrastándola lentamente hacia los vicios.
Recuerda con mucho lamento aquella noche que al salir de una fiesta y manejar a su casa, ilusionaba con estrellar su carro y acabar con su vida, puesto que ni las largas noches de baile y bebida eran suficiente para socavar su dolor.
Un día tomó la decisión de ir a la Iglesia Universal y luego de reflexionar a través de sus oraciones, un día recibió al Espíritu Santo en su corazón, quien con su guía la condujo a su encuentro con Dios. Karine Nunes invita a todos aquellos que se encuentren en la misma situación que ella a asistir a la Iglesia Universal más cercana de ella y darse, como ella, una oportunidad en el sendero de Dios.
Testimonio Karine Nunes.

