Sabían que su matrimonio estaba pasando por un momento oscuro.
Carlos González y Berenice Tapia iniciaron su vida de pareja llena de conflictos y serios problemas de comunicación, por su parte Berenice consideraba a su esposo demasiado paciente y esto a ella le generaba demasiada ansiedad, puesto que de pequeña había crecido en un hogar lleno odio y resentimiento.
Por su parte Carlos sabía que su matrimonio estaba pasando por un momento oscuro, donde sus intentos por entender a su esposa resultaban en vano. Tomaron la difícil decisión de separarse, tras esta ruptura Berenice se fue a México y Carlos quedó imposibilitado de visitar a su hija de tan solo seis años en ese momento.
El tiempo pasó y la soledad llevó a Carlos a tomar la decisión de buscar a Dios y pedir de su ayuda. Llegó a la Iglesia Universal buscando sanar el dolor que vivía dentro de él, a través de su constancia y su fe logró palpar un cambió de actitud en su vida.
Tal cambio de actitud le dio la valentía para hablar con Berenice y proponerle que regresara con él y juntos así transitar el camino del Señor Jesús.
Carlos asumió la palabra de Malaquías 3:18, aquella que resalta la diferencia entre el hombre que sirve a Dios y el que no. Hoy en día Carlos y Berenice sirven juntos como familia a Dios, gracias a haber dejado entrar al Espíritu Santo a su corazón ahora caminan juntos por un sendero lleno de certezas y prosperidad.
Testimonio Carlos Gonzáles y Berenice Tapia.

