Todo en la vida requiere un proceso, uno de los más claros ejemplos es la espera del nacimiento de un bebé, para que él nazca, hay que esperar 9 meses y si en caso nace antes de tiempo puede presentar complicaciones. Ahora hablemos de la parte espiritual, la cual también tiene un proceso. Existen personas que han creído en Dios y han tenido fe en Él, pero en el momento que tienen que pasar por las luchas, las pruebas, las tentaciones, enfrentan persecuciones o se dan cuenta de un escándalo dentro de la iglesia, terminan desistiendo de la fe, porque no se prepararon para el proceso.
Para que nosotros podamos ver el cumplimiento de las promesas, de Sus propósitos y de Sus planes, tenemos que estar preparados para el proceso. Tal vez usted se pregunte, ¿cómo me puedo preparar para este proceso? Su relación con Dios es de suma importancia, usted tiene que priorizar el Espíritu Santo en su vida, la lectura de la biblia, tener comunión con Él, ser asiduo en los servicios de fe. Muchas personas dicen que no necesitan venir a la iglesia para escuchar un mensaje de fe si lo escuchan por un medio de comunicación.
Me gustaría aclarar esa situación, cuando usted está escuchando el mensaje de fe por un medio de comunicación usted está recibiendo información, pero la Palabra de Dios manda a que uno se congregue (Hebreos 10:25) y cuando usted viene a la iglesia, escucha el mensaje de fe y también le está siendo revelado lo que Dios tiene para usted.
Pasados muchos días, vino palabra del Señor a Elías en el tercer año, diciendo: Ve, muéstrate a Acab, y yo haré llover sobre la faz de la tierra. Fue, pues, Elías a mostrarse al rey Acab. Y el hambre era grave en Samaria. Y Acab llamó a Abdías su mayordomo. Abdías era en gran manera temeroso del Señor. Porque cuando Jezabel destruía a los profetas del Señor, Abdías tomó a cien profetas y los escondió de cincuenta en cincuenta en cuevas, y los sustentó con pan y agua. (1 Reyes 18:1-4).
Abdías era un fiel seguidor del Señor y un hombre temeroso hacia Él, pero estaba siendo dominado por un rey incrédulo que había abandonado la fe, cuya esposa era una mujer perversa, perturbada, llena de demonios, llamada Jezabel. Ese hecho es cuestionable, ¿por qué estaban pasando por eso? Tal vez usted pueda pensar que él uso la fe inteligente para que los demás profetas pudieran estar resguardados, pero para el uso de la fe, tenemos que usar la fe inteligente que proviene de Dios que es la espiritual y no apenas la inteligencia humana.
En la siguiente parte veremos el uso de la fe sobrenatural con Elías y la diferencia, él estaba en la misma época que los demás profetas y todo aconteció durante la sequía. Dios le dijo a Elías:
“Bebe del arroyo y come lo que te den los cuervos, porque yo les he ordenado que te lleven comida”. 1 Reyes 17:4. Al leer este pasaje bíblico y colocándolo en la realidad, parece una locura que los cuervos le llevarán comida a Elías. Los otros profetas tanto como Abdías eran profetas de Dios, pero Él no les trato de la misma manera como a Elías y no fueron alimentados también por los cuervos, ¿cuál era la razón o el motivo de que en la vida de esos profetas no aconteciera lo mismo que con Elías?
Entonces Elías hizo lo que el Señor le dijo y acampó junto al arroyo de Querit, al oriente del Jordán. Los cuervos le llevaban pan y carne por la mañana y por la noche, y él bebía del arroyo. Sin embargo, poco después, el arroyo se secó porque no había llovido en ninguna parte del reino. (1 Reyes 17:5-7). Para alimentar a aquellos profetas, el alimento venía del rey, para Elías el alimento provenía de Dios. De la mano del rey Acab y de su esposa Jezabel provenía el pan y el agua, de parte de Dios era carne y pan. Lo que viene de las manos de los hombres, incluso de las mías es limitado y natural, pero lo que viene de la mano de Dios, es ilimitado y sobrenatural.
Es con seguridad que Elías de alguna forma se enteró que aquellos profetas, estaban siendo alimentados por el rey y Elías pudo haber sido tentado. Pero la decisión estaba en él, creer y confiar en el proceso de que Dios estaba actuando en la vida de él, Elías tenía que vivir una fe sobrenatural. Para poder ver la actuación de Dios en nuestra vida, se tiene que vivir una fe sobrenatural, depender de lo que viene de la mano de Dios, creer y mantener la confianza en el proceso hacía la victoria, no entregarse a las dudas, a la preocupación o al miedo. Lo que viene de la mano de Dios bendice, crece, enriquece y te acerca más a Dios. En cambio, lo que no viene de Él, molesta, perturba y atormenta. Para tomar decisiones en su vida, no se guíe por su corazón, guíese por su fe.
Pero ustedes, mis queridos hijos, pertenecen a Dios. Ya lograron la victoria sobre esas personas, porque el Espíritu que vive en ustedes es más poderoso que el espíritu que vive en el mundo. (1 Juan 4:4). El miedo y la preocupación van a querer venir, pero está en uno si se entrega al problema o confía en Dios durante ese proceso. Y él respondió: No temas, porque los que están con nosotros son más que los que están con ellos. (2 reyes 6:16). No se entregue a las amenazas, tenga en cuenta que la palabra más poderosa es la de Dios y no la del hombre. Sea cual sea su problema, su situación, crea que será para un testimonio. Tenga en cuenta lo siguiente, si usted usa su fe sobrenatural: sus problemas y sus luchas serán para el testimonio de su fe y Dios será glorificado.
Quien vive de lo natural come pan y agua, vive en lo limitado, quien vive lo sobrenatural come pan y carne, porque vive en lo ilimitado. Sea alimentado por las manos de Dios y no por las manos de los hombres. Si usted toma la decisión de depender de Dios, su prioridad será cuidar de su alma, dependerá solo de Dios y eso llevará a creer y confiar en el proceso que usted tenga que pasar, porque su expectativa no estará más en los hombres, pero si en Dios, porque usted sabe que Él es el único que no le puede decepcionar.
Dios les bendiga.

