¿Cuál es la importancia del bautismo?

¿Será que uno ha descubierto el significado del bautismo?

El ser humano, mientras está distante de la presencia de Dios, piensa que va a tener tiempo para todo. Es como un joven que, aunque sepa que donde va hay algún tipo de peligro, aun así va porque piensa que a él no le va a suceder lo mismo.

O cuando uno lleva una vida tranquila y le hablan de la muerte, dice: “Pero aún hay mucho tiempo; no estoy en la edad de pensar en eso”.

Sin embargo, la muerte puede llegarle a cualquiera en cualquier momento, y no le importa si es el tiempo o no.

Es ahí donde surge la siguiente pregunta:

¿Dónde irá su alma cuando muera?

Por eso, la Biblia nos enseña así:

“Entonces él dijo: ¿En qué bautismo, pues, fuisteis bautizados? Ellos contestaron: En el bautismo de Juan. Y Pablo dijo: Juan bautizó con el bautismo de arrepentimiento” (Hechos 19:3-4).

El Señor Jesús, después de ser bautizado en las aguas, en ese mismo momento fue bautizado con el Espíritu Santo. Esto nos demuestra que no hay un tiempo específico para recibir el Espíritu Santo; lo que debe haber es entrega.

Pero, ya sea el bautismo en las aguas o el del Espíritu Santo, tiene que haber ENTREGA.

Pero, ¿será que uno se ha arrepentido?

Hay una situación que muchos que han sido “bautizados” están viviendo: no se han arrepentido verdaderamente.
La señal principal es que no han recibido el Espíritu Santo.

Es decir, su fe se quedó limitada al acto del bautismo. Creyeron lo suficiente para cumplir con el ritual, pero no hubo un arrepentimiento genuino. Y por eso, no Lo reciben.

Muchos han dado el primer paso, pero siguen nostálgicos o pensando en su pasado. Se les ha olvidado que el acto de ser sumergido en las aguas significa que uno está dejando atrás todos sus pecados o errores para ser limpiado por lo que Jesús pagó en la cruz.

El bautismo simboliza que uno va a vivir en la dependencia de Jesús; que, de hoy en adelante, va a ser obediente a Su Palabra (la Biblia).

Esto no significa que uno no va a cometer errores, sino que es más consciente de lo que hace y, cuando comete un error, pide perdón para seguir en la dependencia de Dios.

El bautismo simboliza que uno es consciente de lo que es sin Dios y de que Lo necesita. Porque una cosa es segura: uno no puede entrar en el Reino de Dios si no lleva la marca de la salvación, que es el Espíritu Santo.

Con todo esto dicho, le repito la pregunta:

¿Usted sabe dónde irá su alma?

Esa pregunta solo usted la puede contestar.

Le sugiero que tome conciencia de lo que es el verdadero bautismo para que pueda recibir la promesa más grande que nos ha dejado: el bautismo con el Espíritu Santo.

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