De una forma más específica definimos el desapego emocional como la actitud que podemos tener las personas para vincularnos de una forma sana no dependiente con personas o con cosas. La clave de un buen desapego emocional está en la aceptación del cambio permanente de las personas y de las cosas. Aceptar esto implica vivir el presente con plenitud, sin aferrarse al pasado y sin proyectarse al futuro con miedo y angustia. Igualmente conlleva valorar todos los aprendizajes y experiencias que la vida nos va proporcionando. Si desea aprender más sobre el tema, vea el reportaje completo y entérese.

¿Está alimentando su interior?
¿Cuándo fue la última vez que alimentó su espíritu? Muchas veces nos preguntamos: ¿por qué fracasó mi plan? Todo estaba
