Desde muy pequeño fue mal influenciado por la figura de su padre

El problema de Bertín era generacional, desde muy pequeño fue mal influenciado por la figura de su padre, a quien el alcoholismo no solo lo había arrinconado a la miseria haciéndole perder el amor de sus seres queridos, sino que además terminó acabando con su vida debido a como la bebida lo terminó consumiendo en enfermedades.

Al crecer Bertín tomó el mismo camino de su padre, tras unirse en matrimonio con su pareja comenzaron a surgir los conflictos debido al problema con la vida que él no quería aceptar que estaba pasando. Esto generó que la relación se deteriorara y naciera el desprecio y rechazo entre ambos, lo que le terminó generando una depresión que lo arrastraba y consumía emocionalmente.

La sensación de soledad que habitaba en Bertín hacía que este se hundiera más y más en la bebida, y cuando su estado de embriaguez era alto se convertía en una persona violenta que, sin racionar al momento, consideraba incluso en acabar con la vida tanto de su esposa como la de él.

No fue hasta que su vida estuvo al borde del fin debido a afecciones en sus órganos, que reflexionó sobre el cambio radical que debía hacer en su vida. Un día mientras estaba hospitalizado vio en la televisión la invitación a la Iglesia Universal, así que sin pensarlo dos veces asistió y luego de recibir la guía indicada pudo comenzar su trabajo a través de los servicios de la iglesia.

Hoy en día gracias a que dentro de él habita el Espíritu Santo ha logrado regenerar su vida y recobrar su salud, por eso agradece a Dios por haberle brindando una nueva oportunidad.

Testimonio Sr. Bertín.

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