El proceso para una transformación de vida

“Así que les digo, sigan pidiendo y recibirán lo que piden; sigan buscando y encontrarán; sigan llamando, y la puerta se les abrirá”.  Lucas 11:9. La razón por la que el Señor Jesús orienta a seguir haciendo de esa manera es porque existen quienes después de un tiempo se desaniman y no consiguen soportar el proceso de la obra que el Espíritu Santo exige que es, paciencia, perseverancia y persistencia.

Para que la vida de una persona sea transformada, esto exige un proceso y muchas de las veces el proceso es severo, es por eso la importancia y la prioridad de tener el Espíritu Santo. Cuando se tiene el Espíritu Santo, Él da el poder de sacrificar, enfrentar y soportar las adversidades que se van presentando en la vida.

La Palabra de Dios menciona que si uno está decidido a seguir al Señor Jesús, será necesario cargar la cruz (Mateo 16:24), eso significa que tenemos que tener conciencia que si tomamos la decisión de seguirlo tiene que haber sacrificio, esto es, uno se tiene que negar a si mismo, renunciar a la propia voluntad, a sus propios pensamientos… Para comenzar a hacer la voluntad de Dios.

“Ustedes, los que son padres, si sus hijos les piden un pescado, ¿les dan una serpiente en su lugar? O si les piden un huevo, ¿les dan un escorpión? ¡Claro que no! Así que si ustedes, gente pecadora, saben dar buenos regalos a sus hijos, cuánto más su Padre celestial dará el Espíritu Santo a quienes lo pidan”. Lucas 11:11,12 y 13. Lo principal que Dios busca hacer en nuestra vida, no está relacionado a nuestras necesidades humanas, lo principal por parte de Dios, es buscar en primer lugar Su reino y Su justicia, tal y como está escrito en Mateo 6:33.

Son muchas las personas que se han desanimado en pedir, buscar y tocar a la puerta de Dios porque han priorizado lo material. Cuando lo material es la prioridad en la vida de alguien no tiene fuerza, capacidad, poder para vencer las luchas, las pruebas, las tribulaciones, injusticias y los problemas. El haber tomado la decisión de entregar nuestra vida a Dios, no nos libra de pasar por luchas, problemas y conflictos. Pero, la diferencia de quien sirve a Dios a quien no lo sirve, es que cuando pasa por las situaciones difíciles, tiene fuerzas, ánimo, poder para vencer, porque si la vida está entregada a Dios, se tiene el poder que todo hijo de Dios tiene y es el Espíritu Santo que es el poder para vencer.

Todas las personas que aún no han tenido una experiencia con el Señor Jesús, saben que algo falta en su interior y Él es el Espíritu Santo. Por lo general las personas suelen confundirse, al pensar que es su exterior que tiene que ser cambiado, por eso muchas personas por ejemplo después de una separación por lo que general por infidelidad, la mujer comienza a cuidarse más, realiza una cirugía estética, etc. No está equivocado que la mujer cuide de su cuerpo exterior, pero en realidad el principal problema surgió en el interior y es buscar tener comunión con el Espíritu Santo. Eso le llevará a comprender y a tener discernimiento cuáles decisiones debe tomar en su vida, que estén bajo la voluntad de Dios.

Dios tiene lo mejor para nosotros y Él mismo lo describe en Su Palabra, pero para que Él pueda actuar en nuestra vida y pueda considerarnos sus hijos, así como está escrito en Su Palabra, tenemos que considerar al Espíritu Santo como nuestra prioridad. Es importante buscar en Dios cuáles son Sus Planes y Sus propósitos para nuestra vida.

Dios tiene un plan para su vida, Él lo ha planeado en el cielo, pero Satanás también tiene un para su vida que ha planeado en el infierno. Si usted quiere que sea el plan de Dios que se cumpla en su vida, sométase a Él, busque tenerlo como lo principal en su vida, leyendo y meditando la Biblia, que es donde están inscritos los planes de Dios para nuestra vida, tenga comunión con Él y priorice recibir el Espíritu Santo.

Dios los bendiga.

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