¿Hacia dónde va su alma? Parte III

O elegimos tener nuestra alma por toda la eternidad con Dios en la Nueva Jerusalén, que está reservada para quienes Lo aman —“Y jamás entrará en ella nada inmundo, ni el que practica abominación y mentira, sino solo aquellos cuyos nombres están escritos en el libro de la vida [almas purificadas] del Cordero” (Apocalipsis 21:27)—, o cualquier otra decisión nos empujará hacia el tormento eterno.

No decidir es elegir el mal, pues la indecisión le pertenece al diablo.

Hubo una ocasión en la que el pueblo de Israel estaba dividido entre dos pensamientos: quería servir a Dios y a Baal (un ídolo cananeo). Entonces, el profeta Elías convocó al pueblo y condenó aquella indefinición.

… ¿Hasta cuándo vacilaréis entre dos opiniones? Si el SEÑOR es Dios, seguidle; y si Baal, seguidle a él. Pero el pueblo no le respondió ni una palabra. 1 Reyes 18:21

Hoy encontramos este mismo cuadro dentro de las iglesias. Personas que en un momento hacen la voluntad de Dios y en otro momento hacen la voluntad del diablo. En un momento son fieles y quieren tener un compromiso con Dios, y en otro momento son infieles y abandonan todo. Van de pensamiento en pensamiento. Juegan con aquello que es más serio: la salvación del alma.

Que usted no esté en silencio como lo hizo el pueblo de Israel, que no le respondió ninguna palabra a Elías. No deje que lo arrastre la trampa de la duda, pues esta genera confusión y muerte eterna.

Siempre Le pido a Dios que les dé a las personas discernimiento y comprensión para que entiendan lo que es más importante. Como el propio Señor Jesús le dijo a Satanás: “… No solo de pan vivirá el hombre, sino de toda palabra que sale de la boca de Dios” (Mateo 4:4).

Su alma es extremadamente preciosa. Vale más que todo lo que existe en este mundo.

Continuará…

Libro: Secretos y Misteriosos del Alma
Autor: Obispo Edir Macedo

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