Llenar el vacío con Él

Lea este artículo con gran atención a los detalles, porque ustedes necesitan entender la revelación de cómo uno puede estar fracasando o, mejor dicho, tener una vida frustrada, aun conociendo la Palabra de Dios. Aún hay muchas personas que tienen conocimiento de la Verdad, pero siguen viviendo en la mentira, a su modo y a su manera, y no en la de Él. Este tipo de persona no considera el tiempo que está pasando, conociendo Su Palabra. Es más, este tipo de persona ya debería estar siendo usado por Él y ser la propia bendición. Uno debería estar ganando almas para el Reino de Dios. A este punto, este tipo de persona debería estar libre de las preocupaciones de sus propios problemas, ya sean cotidianos o puntuales. Porque cuando uno realmente ha conocido a Dios, su entendimiento es iluminado por Su Palabra, y uno ya no se aferra a los problemas. Es cuando uno tiene esta experiencia con Dios que entiende que la fe no es para resolver problemas; la fe se utiliza para alcanzar lo prometido. Porque lo que está prometido es más grande que nuestro querer.

La entrega inspirada por el Espíritu Santo es para ser y buscar la voluntad de Dios.

La Palabra de Dios comienza así: “En el principio creó Dios los cielos y la tierra. Y la tierra estaba sin orden y vacía…” (Génesis 1:1-2).

 

¿Por qué la tierra estaba sin orden y vacía?

Porque Satanás había sido expulsado del cielo, vino a este mundo y provocó el caos, dejando la tierra desordenada y vacía. La teología enseña que el vacío, en teoría, fue provocado por la expulsión del diablo y los demonios, que antes eran ángeles de luz. Entonces, se necesita entender que donde hay desorden y vacío, hay mal. Porque Dios, siendo perfecto, no crearía nada desordenado ni vacío. Donde hay desorden y vacío, está la influencia y la presencia del mal.

Continúa: “… y las tinieblas cubrían la superficie del abismo, y el Espíritu de Dios se movía sobre la superficie de las aguas” (Génesis 1:2). Cuando la vida de una persona está desordenada y vacía, es natural que intente de alguna manera llenar ese vacío. Además, intentará ordenar lo que está desordenado, porque eso es propio de los seres humanos. Por ejemplo, cuando una persona tiene problemas económicos, intenta resolverlos a través del trabajo.

Pero esta es la pregunta clave: ¿Cuántas personas se encuentran vacías del Espíritu Santo?

Se suele pensar que, a través del trabajo, se podrá solucionar el vacío o los problemas que se tienen. Por ejemplo, si una persona tiene problemas económicos, como se mencionó anteriormente, piensa que, si se dedica más al trabajo, obtendrá prosperidad.

Pero ¿cuántas personas han pensado de esta manera y se han entregado al trabajo?

Esto es lo que suele suceder, principalmente con los inmigrantes. La mayoría tiene más de un trabajo. Por ejemplo, hay quienes están empleados en dos o tres trabajos. Salen de uno para entrar en otro en busca de algún tipo de prosperidad. Pero no se confundan, esto no es buscar prosperidad, esto es buscar dinero.

No busquen dinero, busquen ser prósperos.

Porque cuando una persona busca la prosperidad, lo hace con la orientación del Espíritu Santo. Esto significa que busca la prosperidad de una manera equilibrada y ordenada. Porque de nada sirve que una persona, supuestamente, busque la prosperidad económica, si está sacrificando la relación con su familia.

¿Cuántas personas han logrado ganar un poco más, pero están perdiendo la relación con su familia?

Usted está perdiendo a su familia.

El tiempo de convivencia familiar es poco o casi nada. Por ejemplo, como mi padre, así como muchos otros padres, la mayoría de las veces cuando llegaba a casa ya estábamos todos dormidos. Es más, cuando él regresaba al trabajo al día siguiente, se levantaba tan temprano que nosotros seguíamos dormidos. Él mantuvo esta rutina durante años. Nuestra relación con mi padre fue sacrificada porque él quería ganar más dinero para darnos lo mejor. Pero él estaba vacío de la presencia del Espíritu Santo, y es por esta razón que vivía una relación desordenada con su familia.

Recuerde: Donde hay vacío de la presencia de Dios, hay una vida desordenada y desequilibrada.

Esto ocurre incluso con la salud de una persona. Hay muchas personas que están enfermas porque no tienen tiempo para ir al doctor, debido a la necesidad de seguir trabajando. Por lo tanto, es necesario entender la importancia de tener una verdadera experiencia con Dios. Pero no piense que, por el hecho de venir a la iglesia, su vida va a cambiar automáticamente. Hay personas que han estado en la iglesia durante años, pero hasta hoy no han tenido una relación con Dios. No tienen una relación con Dios, sino con la iglesia. Quizás participen en un grupo de la iglesia, pero no tienen una relación con Dios. La mayor prueba de esta situación espiritual es que su vida sigue desordenada.

¿Por qué?

Porque uno está vacío del Espíritu Santo y todavía no ha tenido una verdadera experiencia con Él. La experiencia que transforma de adentro hacia afuera.

Pero, ¿cómo se puede tener una experiencia con Él?

La Palabra de Dios nos orienta: “Así será mi palabra que sale de mi boca; no volverá a mí vacía, sin haber realizado lo que deseo y logrado el propósito para el cual la envié” (Isaías 55:11).

¿Cómo puede uno asistir a la iglesia, creer que está en la presencia de Dios, escuchar Su Palabra y seguir vacío? Es más, ¿cómo puede uno estar vacío incluso meditando en Su Palabra todos los días?

Es necesario entender algo clave sobre Dios: Él no acepta que en la vida de uno falte algo. Por ejemplo, en la relación entre padres e hijos, si un padre ve que a su hijo le falta algo, hace todo lo posible para darle lo mejor. Como padres, no permitimos que a nuestros hijos les falte nada. De la misma manera, Dios no quiere que nos falte nada. Él no desea que en nuestra vida haya ningún vacío en ninguna área. Esto está escrito en Su Palabra, y usted lo acaba de leer por sí mismo: Su Palabra no vuelve vacía. Además, no hay problema, circunstancia, situación, ni nada ni nadie que pueda impedir que Su Palabra se cumpla.

Grabe esto en su mente: No hay nada ni nadie que pueda impedir que Su Palabra se cumpla en su vida y que lo que Él desea se haga realidad.

Pero, ¿cuántas personas asisten a la iglesia y su vida sigue vacía?

Vacía de las promesas de Dios. Están vacías a pesar de lo que está escrito en Su Palabra: “… Cree en el Señor Jesús, y serás salvo, tú y toda tu casa” (Hechos 16:31). Uno tiene que creer en lo que está escrito porque viene de Él.

Pero estas son las preguntas clave:

  • ¿Cuántas personas de su casa asisten a la iglesia?
  • ¿Cuántas personas de su familia están salvas?
  • ¿Por qué su vida económica sigue vacía de la prosperidad prometida que viene de Él?
  • ¿Cuántas veces ha escuchado la orientación del pastor que ha sido consagrado por Dios?
  • ¿Será que le ha dado importancia a escuchar la enseñanza, la orientación, y la importancia de venir a la iglesia los miércoles?

Pero usted no logra acercarse a Dios, no lo consigue, y no es porque no quiera, sino porque tiene que trabajar. Hay muchos que asisten a la iglesia y se duermen porque están cansados de trabajar tanto. Pero venir a la iglesia no es para que usted venga cansado. No malinterprete, se entiende por qué está cansado. Sin embargo, necesita comprender que cuando uno se duerme en la iglesia, se está apartando de Dios.

¿Por qué?

¿Cómo va a oír Su Voz si está dormido? Porque cuando usted está escuchando Su Palabra, el Espíritu Santo usa una palabra para hablarle. Pero si en el momento en que el Espíritu Santo le está hablando usted está dormido, ¿cómo va a escuchar?

Pero quiero hacerles una pregunta clave para terminar: ¿Hasta cuándo va a seguir así?

Porque uno entiende las circunstancias por las que usted está pasando. Incluso, está escrito que el Señor entiende y perdona todo justamente (1 Juan 1:9).

Sin embargo, usted necesita entender que todo tiene consecuencias si uno no es fiel a Él. Porque uno tiene que respetar el momento de Su Palabra para mantener y obtener una comunión con Él.

 

Dios le bendiga

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