¿Por qué es importante hablar de lo que uno cree?
La pregunta no es solo hablar de lo que creemos, sino cómo esperamos que haya un cambio. Todos tenemos algún tipo de expectativa. Por ejemplo, tanto el trabajador como el empleado esperan que haya algún tipo de respeto. También esperan que en el trabajo todos sigan las reglas, que haya organización y que haya un buen equipo. Todo esto para que el trabajo salga adelante.
PERO, para que todo esto suceda, se debe enseñar, y esa responsabilidad no siempre es del jefe o de la persona encargada; a veces es de los mismos compañeros de trabajo, los que van a estar a su lado en la lucha, aprendiendo todos los días algo nuevo, igual que usted.
¡ESE ES EL CAMBIO! Aprender a ser un prójimo. Ser consciente de que hay personas que necesitan aprender, y enseñarles cómo seguir las reglas para llevarlos al éxito.
Es eso mismo lo que enseñaba el Apóstol Pablo en la Biblia:
“¿Cómo, pues, invocarán a aquel en quien no han creído? ¿Y cómo creerán en aquel de quien no han oído? ¿Y cómo oirán sin haber quien les predique? ¿Y cómo predicarán sin que sean enviados? Como está escrito: ¡Cuán hermosos son los pies de los que anuncian el evangelio de las cosas buenas!” (Romanos 10:14–15).
No solo se trata de compartir lo que creemos. Mejor dicho, ¿cómo esperamos que alguien descubra la revelación de Jesús, las Buenas Nuevas o la palabra del arrepentimiento si no hay nadie que le ayude a descubrirlo?
Si no hay esto, no puede haber una expectativa de que haya cambio. Por eso, uno tiene que ser ese cambio, como el buen samaritano (Lucas 10:25–37): tener la fe de ayudar sin esperar nada a cambio, sino para ayudar a otros a alcanzar el éxito y recibir la santísima promesa, que es el Espíritu Santo dentro de uno.
Los dejo con esto: sí es importante hablar de lo que uno cree y de la fe. Pero más que solo hablar, uno tiene que tomar acción, practicar y demostrar lo que cree; de lo contrario, no sirve de nada solo hablar, porque eso no es poner en práctica lo que uno cree con respecto a Jesús.
Dios nos usa como trompetas para sonar el grito de la salvación.
Cada semana, el proyecto Ángeles de la Noche sale a dar una palabra de fe a toda persona en necesidad y que desea escucharla. Durante este tiempo se ofrece comida, agua, café, ropa, paquetes higiénicos y, lo principal, una palabra de fe.
Todos nos reunimos en el Santuario de la Familia de Dios antes de salir. Los regalos y todo lo que se va a entregar se comienzan a preparar a las 6:00 p. m., y salimos aproximadamente a las 6:30 p. m. al Parque MacArthur cada martes. También salimos los domingos a la 1:00 p. m., en el mismo parque.
Si le gustaría ser parte de este proyecto, por favor visítenos en 625 S Bonnie Brae St, Los Ángeles, CA 90057, o busque la Universal más cercana a usted. También puede llamarnos al (800) 581-4141; nuestros colaboradores siempre están disponibles.
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