¿Qué es la redención?

¿Será que el mal es solo una sugerencia o un dominio?

Uno de los peores errores que uno, como ser humano, puede cometer es no aprovechar una buena y digna oportunidad. Ahora, ni hablemos cuando la oportunidad que se nos da es la de vivir una vida de promesa, bendición y salvación. Pero muchos la dejan ir; permiten que se les deslice de su alcance.

Hay personas que conocen de Dios, pero no tienen una relación con Él. Han oído a alguien hablar de lo que está escrito en la Biblia, pero solo lo han tomado como información o sugerencia.

Y como permiten que esta oportunidad se les pase, se condenan aún más a un dominio del mal (tinieblas).

Por eso, la Biblia nos dice así:

“Porque Él nos libró del dominio de las tinieblas y nos trasladó al reino de Su Hijo amado, en quien tenemos redención: el perdón de los pecados” (Colosenses 1:13–14).

El mal es un dominio en el que, cuando vivimos allí, todo nuestro ser—carácter, actitudes, relaciones y la manera en que vivimos—se refleja en nuestra vida. El mal viene a nosotros a través de sugerencias para que siempre vivamos bajo su dominio.

Es ahí donde se destaca la palabra: REDENCIÓN.

Redención significa el acto de ser liberado, rescatado o salvado de una condición, o mejor dicho, de una condenación negativa, a través de un precio o sacrificio. Aquí, la Biblia nos está diciendo que el Señor Jesús dio Su vida para convertirse en nuestro Redentor; es decir, Aquel que dio Su vida para liberarnos de toda condenación y de las consecuencias del pecado.

¿Qué significa esto para nosotros?

Cuando creemos, tenemos fe en Su sacrificio y nos entregamos por completo, nos convertimos en redimidos. Somos perdonados y, por consecuencia, recibimos el Espíritu Santo dentro de nosotros.

Pero, ¿qué nos está poniendo un alto para que el Reino de Dios entre en nosotros?

Hay que reflexionar: en la vida hay todo tipo de profesionales—doctores, médicos, abogados, escritores—que son mediocres. ¿Por qué sucede esto? Porque, aunque tengan su profesión, no se dedicaron ni se entregaron a su estudio. Solo hacen lo suficiente para pasar, nunca para buscar ser los mejores.

Dios dio lo mejor de Sí. Dio a Su Hijo amado para que tengamos lo mejor de Su Reino dentro de nosotros y, desafortunadamente, el tiempo se les está acabando a muchos.

No sea uno de esos. Él dio Su mejor para que seamos lo mejor y tengamos lo mejor. Deje de vivir bajo el dominio del mal y viva con el Reino de Dios dentro de usted, para que sea una bendición.

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