En la era moderna de las relaciones interpersonales ha surgido un fenómeno que ha desconcertado a muchos y dejado a otros emocionalmente heridos: el ghosting. Este término se refiere a la práctica de cortar abruptamente toda comunicación con alguien sin explicación, generalmente en el contexto de citas románticas o amistades. El fantasma, o la persona que hace el ghosting, simplemente desaparece de la vida del otro individuo sin dar razones ni señales de que planea hacerlo.
Desaparecer no es gratis, ya que hay altos precios que pagar emocional y mentalmente para ambas partes. El fantasma se queda solo para lidiar con el repentino final de una relación. Hay un espacio en blanco dentro de su historia, pero no debería definir el libro de tu vida; es simplemente un capítulo. Si bien puede resultar doloroso, también presenta una oportunidad para reflexionar sobre la importancia de la comunicación abierta y honesta en todas las formas de relaciones humanas. Pero antes, ¿qué hacer si me ghostean?

