¿Quién entiende lo que queremos?

¿Quién entiende nuestros deseos y necesidades?

Muchos tienen el deseo de tener dinero, obtener una casa grande y tener cosas de lujo. Luchan para poder alcanzar ese tipo de éxito y muchas veces no les da resultado. A la misma vez, hay gente que trabaja y trabaja para poder pagar todas sus deudas y sus gastos del mes, y el dinero que tienen ni les dura cuatro días después de que les pagan.

¿Por qué estos dos tipos de personas no tienen éxito?

¿Será que no tienen metas? ¿O tal vez no saben lo que están haciendo?

Estos dos tipos de personas tienen algo en común: viven ansiosamente buscando paz y facilidad en lugares equivocados. Piensan que, si no obtienen lo momentáneo, no van a funcionar. Es decir, sus emociones humanas los detienen de alcanzar el éxito verdadero.

Ansiosas por ver cómo van a obtener o pagar lo que deben o quieren. Deprimidas si no lo pueden obtener o pagar. Tristes porque en cualquier momento se pueden ir de este mundo.

Por eso la Biblia nos enseña así: “Porque los gentiles buscan ansiosamente todas estas cosas; vuestro Padre celestial sabe que necesitáis de todas estas cosas. Pero buscad primero su reino y su justicia, y todas estas cosas os serán añadidas” (Mateo 6:32-33).

Aquí vemos que, en la primera parte del versículo, Dios entiende que nosotros tenemos deseos y necesidades. Pero Jesús nos explica que nosotros no encontramos éxito porque no buscamos primero el Reino y Su Justicia.

Muchas veces, como humanos, preferimos la conveniencia sobre la obediencia. Dios no es algo que uno agrega a su vida; es algo que uno permite que guíe su vida.

Cuando nosotros obedecemos y dejamos que Él nos guíe, nos da lo prometido, que es algo que crece más y más. Por eso se usó la palabra “añadidas”, que se define así: agregar, sumar o incorporar algo a lo que ya existe.

Pero Dios nos da mucho más que solo añadir. Aquí, “añadidas” está siendo traducida de la palabra griega prostethēsetai, que tiene otro significado: acrecentar.

Acrecentar significado:

Acrecentar significa hacer que algo crezca, aumente y mejore con el tiempo.

Se enfoca en un crecimiento mayor y continuo.

Añadir significa simplemente agregar algo extra a lo que ya existe.

Jesús nos explicó que cuando vivimos en obediencia, Dios Padre nos da ambos en nuestra vida.

La humanidad, en su totalidad, siempre va a querer lo lujoso o hacer cosas solo para sobrevivir e irla pasando, pero nosotros, más que sobrevivir o tener una vida de lujos, tenemos que buscar la primicia, los primeros pensamientos de Dios. Porque es ahí donde siempre vemos el éxito. Recuerde que la Biblia tiene muchos ejemplos de personas exitosas, pero solo lo eran mientras Él estaba en primer lugar. Cuando no, simplemente vivían la vida por vivirla, y muchas veces, cuando es así, está llena de sufrimiento.

El Señor Jesús entiende nuestras necesidades y deseos porque caminó en este mundo y tuvo una vida humana y celestial. Él quiere que nosotros, como Él, tengamos vida celestial, para que alcancemos el mayor éxito: el Espíritu Santo y nuestra salvación.

Compartir: