Mira a mi diestra y observa, pues no hay quien me quiera conocer; No tengo refugio, ni hay quien cuide de mi vida. Clamé a ti, oh Señor; Dije: Tú eres mi esperanza, Y mi porción en la tierra de los vivientes. Salmos 142: 4-5.

Impactos emocionales en casa
¿Por qué los conflictos entre los padres afectan tanto a los hijos? Algo que, como padres, muchas veces se nos
