Carta a la Iglesia de Pérgamo (Parte 1)

«Y escribe el ángel de la iglesia en Pérgamo: el que tiene la espada aguda de dos filos dice esto: Yo conozco tus obras, y dónde moras, donde está el trono de Satanás; pero retienes mi nombre, y no has negado mi fe, ni aún en los días en que Antipas mi testigo fiel fue muerto entre vosotros, donde mora Satanás. Pero tengo unas pocas cosas contra ti: que tienes ahí a los que retienen la doctrina de Balaam, que enseñaba a Balac a poner tropiezo ante los hijos de Israel, a comer de cosas sacrificadas a los ídolos, y a cometer fornicación» (Apocalipsis 2:12-15).

La iglesia de Pérgamo es caracterizada por:

  • Habitaba en un lugar donde estaba el trono de Satanás.
  • Conservaba el Nombre del Señor Jesús.
  • No negaba la fe en el Señor Jesús, incluso en los peores días.
  • Permita que oyese en medio de ellos aquellos que sustentaban la doctrina de Balaam.
  • Permitía que también oyese en medio de ellos a aquellos que sustentaban la doctrina de los nicolaítas.

 

Pérgamo era una ciudad grande y antigua, capital política de Asia. Era el centro literario, sede notable de cultura helénica. Era famosa por su biblioteca más importante después de la de Alejandría. El pergamino, material de escritura muy superior al papiro egipcio, fue inventado ahí, tomando el nombre de la ciudad, después que el rey de Egipto, con celos del renombre literario de Pérgamo, prohibió la exportación de papiro para esa ciudad.

La iglesia de Pérgamo que era la sede del culto al emperador, donde había la obligatoriedad de ofrecer incienso delante de su estatua, como si fuera Dios, los cristianos de esa iglesia que se recusaban a esa práctica eran considerados traidores y consecuentemente ejecutados. Esa ciudad entonces era marcada por la idolatría, por el paganismo y por la perversidad. Había en ella un gran altar a Júpiter y también un famoso templo de Escapulario, el Dios de la cura, adorado bajo la forma de una serpiente, símbolo de Satanás, al cual acudía la gente de todas las partes del imperio. Esos hechos pueden configurar el trono de Satanás.

La referencia que el Señor Jesús hace en los días de Antipas, Su testimonio y Su siervo fiel significa días profundos pronto para aquellos que sustentaban la fe cristiana y que por eso mismo fueron martirizados, en el fuego o lanzado a las fieras. Se cuenta que Antipas, uno de los principales pastores de la iglesia de Pérgamo, se negó a adorar al emperador y por esa razón fue colocado dentro de la barriga de un buey hecho de bronce y enseguida colocado en el fuego. Su martirio cunhau la iglesia de Pérgamo con la fama.

Continuará…

Si le interesa lea también: Carta a la Iglesia de Esmirna (Parte 2)

Libro: Estudio del Apocalipsis Vol 1
Autor: Obispo Edir Macedo

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