Carta a la Iglesia de Sardis (Parte 3)

La referencia que el Señor Jesús hace con respecto a las pocas personas que no contaminaron sus vestiduras, y andarán de blanco junto a Él porque son dignas, da a entender que El mismo delante de tantos fracasos espirituales de una determinada iglesia o denominación aún pueden existir algunas excepciones, aquellos que se mantienen íntegros delante de Dios, cuyos corazones son sinceros, limpios y practicantes de las Sagradas Escrituras. Son los que andaron con la vestidura semejante a la del Señor, es decir: vestiduras blancas que significan pureza y victoria.

El que viniere será vestido de vestiduras blancas; y no borraré su nombre del libro de la vida, y confesaré su nombre delante de mi Padre, y delante de sus ángeles. El que tiene oído, oiga lo que el Espíritu dice a las iglesias» (Apocalipsis 3:5, 6).

El deshecho de esa carta habla de vestiduras blancas, del nombre escrito en el libro de la vida y confesión de ese nombre por parte del Señor Jesús delante de Su Padre y Sus ángeles. Nada más puede ser tan importante en la vida del ser humano que estar en paz con Dios y seguro de esa promesa, porque eso también significa estar en paz consigo mismo a través de una conciencia lavada; significa la salvación eterna. El revestimiento de vestiduras blancas es colocado inmediatamente y sólo sobre aquellos que tuvieron sus vidas lavadas con la sangre del Señor Jesús, después del arrepentimiento sincero. La manuntención de esa vestidura blanca es fundamental para que el nombre de su propietario permanezca en el libro de la vida. Y es justamente por esa razón que la persona tiene que ser vencedora, pues, para que su vestidura se mantenga blanca ella no pude dejarse contaminar con la suciedad de este mundo vil, y tiene que luchar por su vida eterna. Ella necesita vigilar y orar todo el tiempo para no dejarse caer en armadillas que el diablo está siempre aportando para aquellos que quieren la salvación. Cuando el Señor hace referencia de no apagar el nombre de la vida, Él está diciendo en otras palabras que así como es posible que haya registro del nombre de alguien en el Libro de la Vida, también es posible, en el caso de que ese alguien no tenga una conducta pura y ejemplar de un cristiano, borrar el nombre de dicho libro. Probablemente es lo que ha sucedido con muchas personas de la iglesia de Sardis, personas esas que deben haber iniciado una vida cristalina, pero que con el paso del tiempo y porque no vigilaron entonces perdieron hasta lo que tenían. La salvación eterna es algo que se conquista a través de la lucha continua contra las fuerzas del mal; si nosotros vencemos, la conquistamos, pero si nosotros perdemos, la perdemos. Nuestra victoria nos privilegia ver y oír al Señor Jesús confesar nuestro nombre delante de Su Padre y Sus ángeles.

Continuará…

Si le interesa lea también: Carta a la Iglesia de Sardis (Parte 2)

Libro: Estudio del Apocalipsis Vol 1
Autor: Obispo Edir Macedo

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