Podemos hacer una avaliaçao del espíritu reinante en esa iglesia por el tipo de ciudad donde ella estaba. Laodicea era una ciudad rica y famosa por ser un centro comercial y bancario de fabulosas reservas financieras más allá de una notable industria de ricas vestes y tapetes de lana; poseía también una escuela de medicina donde se producía un remedio para tratamiento de dolencias en los ojos. Podemos observar, que estas características de la ciudad tiene relación con la calidad de vida espiritual que ella misma confiesa, cuando dice: estoy rico y abastecido, y no necesito de ninguna cosa. Justamente por causa a de esa prosperidad y riqueza puramente materiales estaba su ruina espiritual porque, sin duda alguna, se volvió orgullosa y prepotente, es decir, pobre y miserable delante de los ojos de Dios. El orgullo y la dolencia que más ha llevado personas para el infierno en todas las épocas desde Adán y Eva, Los muchos médicos formados en la facultad de Medicina de aquella ciudad sumado a la abundancia de remeDios para los ojos allí fabricados no pudieron evitar la dolencia en los ojos de esa iglesia y su consecuencia fue ceguera espiritual, así como también su famosa industria de vestes de allí no pudo evitar su desnudez.
La ciudad de Laodicea nos hace recordarnos de las grandes metrópolis de los países del Primer Mundo, donde la riqueza de las industrias, del comercio y prestación de servicios las ha hecho opulentas y orgullosas delante de las demás ciudades del Tercer Mundo donde la miseria y el hambre hace exaltar el olor de las injusticias sociales. Las facilidades, los encantos y el confort han impedido sus sociedades, y al mismo para el comodismo; el hecho de entretenimiento ha embriagado el alma de la sociedad y al mismo tiempo desviandose cada vez más de la Palabra de Dios. La libertad se ha mezclado con la licenciosidad o la promiscuidad hasta el ounto de no haber más límites y respecto con las cosas de Dios.
La verdad es que como el ser humano fue creado a imagen y semejanza de Dios él también es constituido de una trinidad: cuerpo, alma y espíritu. Y así así como su cuerpo físico se alimenta a través de los alimentos naturales y su alma de amor, también su espíritu sólo se alimenta ey se desenvuelve a través de la meditación en la Palabra de Dios. El espíritu humano no se alimenta de la Palabra entonces él estará vacío y desnutrido y colocará en riesgo toda la existencia humana. Es exactamente en ese aspecto que el diablo tiene ventajas sobre la humanidad, pues sabiendo que el espíritu humano estando bien nutrido de la Palabra de Dios se vuelve victorioso contra él y todo su infierno, él providencia distraer el alma y el cuerpo humanos con toda suerte de entretenimientos a fin de desviarlo de la fuente de la rama dura de Dios, que es Su Palabra.
Esa es una de las razones porque el cuadro espiritual de las iglesias de las ciudades más apartadas financieramente son también las más fracasadas, y Laodicea infelizmente, se hizo símbolo de las iglesias de las grandes metrópolis del Primer Mundo.
Continuará…
Si le interesa lea también: Carta a la iglesia de Laodicea (Parte 1)
Libro: Estudio del Apocalipsis Vol 1
Autor: Obispo Edir Macedo

