«Vi cuando el Cordero abrió uno de los sellos, y oí a uno de los cuatro seres vivientes decir como con voz de trueno: ven y mira». Y miré, y he aquí un caballo blanco; y el que lo montaba tenía un arco; y le fue dada una corona, y salió venciendo, y para vencer» (Apocalipsis 6:1-2).
En un análisis más simple de esos dos primeros versos, nosotros podemos concluir lo siguiente:
- El apóstol Juan vio cuando el Cordero abrió uno de los siete sellos. no hay sombra de duda de que ese Cordero es el propio Señor Jesucristo, pues en un verso anterior el apóstol hace mención a Él diciendo: «Y miré, y oí la voz de muchos ángeles alrededor del trono y de los seres vivientes, y de los ancianos; y su número era millones de millones, que decían a gran voz: el Cordero que fue inmolado es digno de tomar el poder, las riquezas, la sabiduría, la fortaleza, la honra, la gloria y la alabanza» (Apocalipsis 5:11-12).
- Después de que el apóstol Juan vio al Señor Jesús abrir uno de los sellos, el oyó a uno de los cuatro seres vivientes decir, como si fuese la voz de un trombón: ¡Ven!
- Después de que el apóstol Juan vio al Cordero abriendo el primer sello y oyó a uno de los cuatro seres vivientes dando orden para que viniera, el resultado fue entonces que él oyó y vio un caballo blanco.
- Había un caballero que estaba guiando ese caballo blanco.
- Ese caballero tenía un arco.
- Ese caballero recibió una corona.
- Ese caballero salió venciendo.
Continuará…
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Libro: Estudio del Apocalipsis Vol 1
Autor: Obispo Edir Macedo

