Cada 40 segundos, alguien en Estados Unidos sufre un derrame cerebral, y esa persona puede ser más joven de lo que imagina. El cerebro es el órgano más delicado del cuerpo. Para que un ataque cerebral cause menos daño, debe ser atendido con más urgencia que los ataques al corazón. Además de ser la tercera causa principal de muerte, un derrame cerebral provoca la mayoría de las discapacidades graves en los Estados Unidos.
La respuesta no es vivir con el temor de ser el siguiente. En cambio, es importante aprender sobre los principales factores de riesgo. Aunque algunas causas están fuera de nuestro control, como la raza, la edad y el sexo, existen otras que podemos controlar. Por ejemplo, controlar la dieta, el consumo de tabaco, el colesterol y la presión arterial puede ayudar a reducir el riesgo de sufrir un derrame cerebral. Si deseas aprender más sobre el tema, acompaña el siguiente reportaje completo e infórmate.

