¿Qué implica realmente el sacrificio?
Muchos tienen una meta para obtener algo que quieren o necesitan. Por ejemplo, si quiere un carro nuevo, ahorra para poder dar el depósito. Y si desea lograr una especialidad en la escuela, estudia más. Es decir, para alcanzar una meta, es necesario renunciar a cualquier hábito que lo aleje de ella y salir de su zona de comodidad.
Tiempo, orgullo y conocer más sobre su meta son necesarios para tener éxito. Dios nos ha dado una meta para tener éxito en nuestra vida y en nuestra vida espiritual. Pero, para alcanzar ese éxito, necesitamos sacrificarnos.
¿De qué manera nos pide Dios que nos sacrifiquemos?
“Predica la palabra; insiste a tiempo y fuera de tiempo…” (2 Timoteo 4:2).
“Tiempo”
Para tener éxito, tiene que haber entrega, y eso se demuestra con nuestro tiempo. Muchas veces, eso significa salir de su zona de confort para hacer el bien. Pero hacer el bien cuesta; no es algo fácil, y uno va a pasar por rechazo, crítica y duda. Es ahí donde uno confía en los planes del Señor y sacrifica todas sus emociones humanas para alcanzar el éxito.
Y eso aparece en todo lo que hacemos. Si regresamos al ejemplo de comprar un carro, por un momento puede haber autorrechazo, crítica y duda sobre si uno va a poder cumplir con los pagos; pero ahí es donde uno decide confiar en su meta financiera.
Podemos ver al Señor como una meta celestial; al alcanzarla, Él abre la puerta a todas Sus promesas. El tiempo que Él quiere que sacrifiquemos es hablarles o predicarles a otros Sus Buenas Nuevas, para que ellos también, al igual que nosotros, tengan éxito.
“Vayan, pues, y hagan discípulos de todas las naciones…” (Mateo 28:19-20).
En este punto, el mayor éxito es cuando uno tiene el santísimo privilegio de discipular, que, al igual que predicar a otros, requiere paciencia y misericordia.
Y cuando uno puede hacer este tipo de sacrificio y es movido por los pensamientos de Dios —que no son humanos—, uno es salvo y el Espíritu Santo habitará dentro de uno.
Sacrifique, respete su tiempo y conozca más los pensamientos de Dios, para que usted también sea salvo.
Es esa fe la que, todos los jueves y domingos, mueve el proyecto Ángeles de la Noche. Todos nos reunimos en el Santuario de la Familia de Dios antes de salir. Los regalos y todo lo que se va a entregar se comienzan a preparar a las 6:00 p. m., y salimos aproximadamente a las 6:30 p. m. al Parque MacArthur cada martes. También salimos los domingos a la 1:00 p. m., en el mismo parque.
Si le gustaría ser parte de este proyecto, por favor visítenos en 625 S Bonnie Brae St, Los Ángeles, CA 90057, o busque la Universal más cercana a usted. También puede llamarnos al (800) 581-4141; nuestros colaboradores siempre están disponibles.
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