El engaño de muchos

¿Será que uno vive engañado? 

Si lo pensamos bien, muchos saben que ser engañado no se siente bien, especialmente cuando es alguien que uno conoce. Por ejemplo, hay gente que ha sido engañada por su hermano, esposa, esposo, familiares o amigos. Ser engañado es decepcionante. Ahora, si pensamos más profundamente, si en lo humano ocurre el engaño, ¿cuánto más en lo espiritual?

Muchos en este momento se están preguntando: ¿Por qué la vida que Dios ha prometido no se realiza en mi vida? ¿Será que he sido engañado sobre lo que está prometido?

Ahorita, muchos piensan que están en la presencia de Dios porque asisten la iglesia regularmente y no faltan ningune domingo.

¿Será que uno está enfocado en su fe?

El peor tipo de engaño es cuando uno se engaña a sí mismo. Simplemente asistir a la iglesia no es suficiente para recibir lo prometido. Cuando uno cree, tiene comunión y una relación, esto se demuestra. Se nota en la conducta y en el carácter que uno desarrolla. Es como cuando alguien está en un noviazgo: muchos saben que son pareja por la conducta que tienen el uno con el otro.

Lo mismo sucede con Dios. Por eso, la Biblia nos enseña así:

“Entonces regresaron a Jerusalén… y cuando entraron, subieron al aposento alto… Todos estos estaban unánimes, dedicados continuamente a la oración… Cuando llegó el día de Pentecostés, estaban todos juntos en un mismo lugar.” (Hechos 1:12, 13, 14; 2:1)

Algo que tenemos que tomar en consideración cuando creemos es que debe haber enfoque. Así como cuando uno decide sacar una carrera, se enfoca a tal punto que ni le habla a sus amigos para no distraerse.

Muchos dicen que creen, incluso que han recibido el Espíritu Santo, pero no lo demuestran. Esto sucede porque les falta enfoque, la sed de conocerlo a Él verdaderamente, para recibir la bendición de las bendiciones.

La fe en Dios exige enfoque total: “El que cree en mí, como ha dicho la Escritura: De lo más profundo de su ser brotarán ríos de agua viva. Pero Él decía esto del Espíritu, que los que habían creído en Él habían de recibir…” (Juan 7:38-39).

Uno tiene que creer en Jesús como dice la Biblia. Hay muchas formas de creer, pero solo quien cree como está escrito cree correctamente.

Con todo esto dicho, el Señor no es capaz de engañarlo a uno, y si uno cree eso es porque le falta conocerlo. Él nos dice que es la verdad, el camino y la luz. También, Él es justo. Pero si la vida de uno no ha cambiado es porque no ha tenido una entrega verdadera; aún cree a su manera o es guiado por lo que dicen otros. Pero el que cree lo conoce y sabe que Él es el único que nos puede guiar y darnos lo prometido cuando hacemos las cosas como está escrito.

No se permita ser engañado por el mal. Dios es todo lo bueno.

Hay que conocerlo a través de Su Palabra, que nunca cambia.

Compartir: