«Y le he dado tiempo para que se arrepienta, pero no quiere arrepentirse de su fornicación. He aquí, yo la arrojo en cama, y en gran tribulación a los que con ella adulteran, si no se arrepienten de las obras de ella. Y a sus hijos heriré de muerte, y todas las iglesias sabrán que yo soy el que escudriña la mente y el corazón; y os daré a cada uno según vuestras obras» (Apocalipsis 2:21-23).
Ciertamente que Dios no tiene placer en la muerte del pecador ni mucho menos en el infierno fue creado para el ser humano, al contrario, Él siempre proviene tiempo suficiente para que él se arrepienta, de ahí la razón de por qué hemos visto tantas cosas horribles acontecer en este mundo sin que Dios tome luego una participación. El hecho es que Él siempre da el tiempo necesario para que las personas que están en los caminos errados sean conciencializadas a través de la predicación del Evangelio, se arrepientan, sean perdonadas y vivan para Dios, liberadas del imperio de las tinieblas. Con todo, no siempre las personas aprovechan la oportunidad que de gracia Dios les da, y continúan haciendo cada vez peor. Eso es lo que aconteció con esa mujer profetisa en la iglesia de Tiatira. Entonces el Señor Jesús, que para esa iglesia Se identifica como el «Hijo de Dios, que tienen ojos como llama de fuego, y los pies semejantes al bronce pulido», es decir: Él se presenta como Supremo Juez, habla de postrarse en la cama, bien como en gran tribulación aquellos que con ella practican el adulterio, caso también ellos no se arrepientan. Además de eso, el Gran Juez ya determinó matar todos los hijos de Jezabel para que todas las iglesias conozcan que Él es Aquél que sondea la mente y corazones, es decir, Aquél que conoce hasta lo más profundo de todos los pensamientos y que dará cada uno según sus obras.
Es conveniente salientar nuevamente el hecho de que cualquiera que sea nuestro trabajo para Dios, incluso llenos de fe y amor, aún así ellos jamás pueden encubrir nuestros pecados. No son pocos los que intentan, en la base de obras de amor y fe cubrir sus pecados pensando que los versos «… sepa que el que haga volver al pecador del error de su camino, salvará de muerte un alma, y cubrirá multitud de pecados» (Santiago 5:20), y: «Y ante todo, tened entre vosotros ferviente amor; porque el amor cubrirá multitud de pecados» (1 Pedro 4:8), da condiciones para eso. ¡No! ¡De ninguna manera! Si esto fuese una verdad, entonces no habría reprensión para esa iglesia en Tiatira pues ella también presenta amor.
Continuará…
Si le interesa lea también: Carta a la Iglesia de Tiatira (Parte 1)
Libro: Estudio del Apocalipsis Vol 1
Autor: Obispo Edir Macedo

