Juntos vencieron sus maldiciones hereditarias.
El señor Gaona había crecido bajo un ambiente lleno de violencia y resentimiento, puesto que había crecido bajo el seno de una familia disfuncional y caótica. Su padre estaba sumergido en el alcohol y los vicios, lo que aumentaba las necesidades en su hogar. Su padre prefería gastar todos sus ingresos en fiestas con amigos y mujeres, lo que casi genera la perdida de su negocio.
Toda esa conducta por parte de su padre había sido heredada como una maldición por parte del señor Gaona, quien una vez durante su vida adulta se convertiría en una persona violenta quien deambulada en una vida criminal. Se casó tratando de cambiar el rumbo de su vida, y aunque al principio todo en su matrimonio transcurría de manera amorosa, la presencia de los vicios aún seguía dirigiendo su vida.
En cambio, La señora Gaona heredó una maldición familiar, su madre habría perdido a sus padres, y habría tenido que crecer sola, lo que le había dejado un fuerte resentimiento el resto de su vida adulta acompañada siempre por los problemas con la bebida. Ella tuvo que crecer absorbiendo toda esa negatividad.
Un día la madre de la señora Gaona falleció y a ella no le quedó más que sufrir los mismos pesares por los que había pasado su madre. Había heredado una maldición.
Cansada del abuso psicológico y de vivir con miedo, la señora Gaona decidió buscar ayuda en la Iglesia Universal para poder sacar a su familia de ese ciclo donde se encontraban atrapados. A la lucha por su fe se sumó su esposo, y ambos juntos pudieron vencer las maldiciones que habían heredado. Hoy en día gracias al Espíritu Santo, no solo han logrado romper las cadenas de la maldición, sino que también han liberado a sus hijos de todo mal futuro.
Testimonio familia Gaona.

