La importancia del Espíritu Santo

«…No tengo plata ni oro, pero lo que tengo te doy: en el nombre de Jesucristo el Nazareno…» (Hechos 3:1-6)

Reciba lo que yo tengo, reciba el Espíritu Santo, reciba la fortaleza del Espíritu Santo y sean bendecidos.

Compartir: