“Acab envió mensaje a todos los hijos de Israel y reunió a los profetas en el monte Carmelo. Elías se acercó a todo el pueblo y dijo: ¿Hasta cuándo vacilaréis entre dos opiniones? Si el Señor es Dios, seguidle; y si Baal, seguidle a él. Pero el pueblo no le respondió ni una palabra”. 1 Reyes 18:20,21. En la época de Elías el pueblo estaba dividido entre dos pensamientos, que era servir al Dios verdadero y servir a Baal que era la idolatría. En la actualidad no es diferente, existen personas que están buscando de Dios, pero su pensamiento está dividido, quieren servirlo, pero también se quieren servir a ellas mismas. Y eso las lleva a formar un altar en su corazón, como: amargura, resentimientos, prostitución, homosexualidad, vicios, incredulidad, etc. Mientras existan esos altares en el corazón de la persona no podrá vencer.
Cuando la persona ha creado un altar en su corazón de algo que no es agradable delante de Dios, es porque ella quiere buscar a Dios, pero a su vez quiere seguir viviendo su propia vida. Es necesario aclarar, quien quiera ver una transformación en su vida, no es apenas la vida que se quiere o los sueños que se quieren realizar. Todos nuestros proyectos deben estar bajo la voluntad de Dios.
“Que nos den, pues, dos novillos; que escojan un novillo para ellos y lo despedacen, y lo coloquen sobre la leña, pero que no le pongan fuego debajo; y yo prepararé el otro novillo y lo colocaré sobre la leña, y no le pondré fuego. Entonces invocad el nombre de vuestro dios, y yo invocaré el nombre del Señor; y el Dios que responda por fuego, ese es Dios. Y todo el pueblo respondió y dijo: La idea es Buena”. 1 Reyes 18:23,24. En ese tiempo, el problema era la sequía y la pobreza, porque el pueblo estaba adorando a otro dios. La verdadera necesidad era el agua, pero porqué Él pidió fuego, porque lo que estaba en cuestión no era lo que el pueblo necesitaba, ni tampoco lo que Elías necesitaba, sino lo que Dios quería. A través de este pasaje nos podemos dar cuenta que es necesario priorizar lo que Dios quiere de nosotros, esto es, buscar estar bajo Su Voluntad.
Si se quiere ver una transformación de vida, es necesario expresarle a Dios lo que se quiere, los sueños que se quieren alcanzar, pero también preguntarle, que si son de Su voluntad que se cumplan y que si no es así, que Él haga lo que tiene preparado. Porque, con seguridad lo que Él tiene son cosas mayores y Dios quiere ser revelado a través de su vida. Nuestro objetivo siempre debe de ser querer tener el testimonio de Dios en nuestra vida.
“Entonces Elías dijo a todo el pueblo: Acercaos a mí. Y todo el pueblo se acercó a él. Y reparó el altar del Señor que había sido derribado”. 1 Reyes 18:30. Tal vez el altar de Dios en su vida este destruido, porque usted ha vivido de acuerdo con su propia voluntad, entregado a lo que usted quiere, este es el momento de edificar un nuevo altar, esto es, reedificarlo en su vida.
“Elías tomó doce piedras conforme al número de las tribus de los hijos de Jacob, a quien había venido la palabra del Señor, diciendo: Israel será tu nombre. Y con las piedras edificó un altar en el nombre del Señor, e hizo una zanja alrededor del altar, suficientemente grande para contener dos medidas de semilla. Y dijo: Llenad cuatro cántaros de agua y derramadla sobre el holocausto y sobre la leña. Después dijo: Hacedlo por segunda vez; y lo hicieron por segunda vez. Y añadió: Hacedlo por tercera vez; y lo hicieron por tercera vez. El agua corría alrededor del altar, y también llenó la zanja de agua”. 1 Reyes 18:31-35. Era algo que ellos no podían dar, porque era un desafío. Elías no hizo apenas lo que los profetas de Baal hicieron, él hizo más. La persona que está entregada a un espíritu de religiosidad, solo hace lo que tiene que hacer, nunca va más allá.
«Y sucedió que, a la hora de ofrecerse el sacrificio de la tarde, el profeta Elías se acercó y dijo: Oh Señor, Dios de Abraham, de Isaac y de Israel, que se sepa hoy que tú eres Dios en Israel, que yo soy tu siervo y que he hecho todas estas cosas por palabra tuya». 1 Reyes 18:36. Todo lo que Elías realizó fue de acuerdo con la Palabra, es imposible que actuemos la fe de acuerdo con la Palabra y el fuego no sea derramado sobre nosotros y sobre nuestra vida.
«Respóndeme, oh Señor, respóndeme, para que este pueblo sepa que tú, oh Señor, eres Dios, y que has hecho volver sus corazones. Entonces cayó el fuego del Señor, y consumió el holocausto, la leña, las piedras y el polvo, y lamió el agua de la zanja”. 1 Reyes 18:37-38.
Si usted quiere reedificar el altar de Dios en su vida, no puede estar divido entre dos pensamientos, es necesario tomar una decisión para someterse a la voluntad de Dios y es así que usted verá el testimonio que Dios tiene preparado para su vida.
Dios les bendiga.

