En el comenzó de agosto pasado, el Obispo Clodomir Santos inició una caminata de consagración para pastores que serán promovidos a obispos. La caminata comenzó el 1 de agosto de 2024, tras su regreso a Norteamérica. La primera consagración se realizó en la Catedral de San Juan, Puerto Rico. El 4 de agosto, visitó la Catedral de Phoenix, Arizona, para la segunda consagración. La tercera tuvo lugar el 11 de agosto en la Catedral de San José, California. La cuarta consagración fue el 18 de agosto en la Catedral de Bonnie Brae, California, donde se llevó a cabo una doble consagración. Finalmente, el 25 de agosto, la quinta consagración se llevó a cabo en la Universidad de Felician, ubicada en Lodi, New Jersey.

¿Qué es el significado y la importancia de la consagración?

La Palabra de Dios no orienta así: “Entonces Josué dijo al pueblo: Consagraos, porque mañana el Señor hará maravillas entre vosotros” (Josué 3:5). La consagración de un siervo de Dios es un reconocimiento de su profunda entrega y dedicación al llamado de Dios. Este acto solemne no solo es un reconocimiento de parte de Dios, sino también del pueblo. En otras palabras, la consagración solo se concreta cuando el ministerio del siervo demuestra la capacidad de brindar un servicio aún más fructífero en favor de las almas sufrientes. La consagración también evidencia la habilidad del siervo para cumplir la orden de Dios. Muchos desean vencer, pero pocos enfrentan con la fe sobrenatural que capacita para actuar con valentía y rapidez cuando es necesario. Es importante entender que, antes de ser consagrados, muchos de estos siervos pasaron por momentos tensos y difíciles que exigieron decisiones complejas. Sin embargo, fue en esos momentos cuando demostraron la confianza y certeza que tienen en el Señor; eso es lo que constituye el verdadero milagro ante Dios y el pueblo que sirven y cuidan.

Durante esta caminata de consagraciones, el obispo también compartió una Palabra de fe en las catedrales que visitó:

Catedral de Phoenix, (Arizona): La Palabra Inspirada Salva

Para resumir, el obispo habló sobre el tema de la Palabra inspirada por Dios, utilizando 2 Timoteo 3:16 como ejemplo de la Palabra inspirada. Muchos en la iglesia escuchan la Palabra como algo meramente informativo y no como revelación. Hay una diferencia muy profunda y grande entre recibir información para adquirir un conocimiento intelectual y tener una experiencia real con la Palabra. El propósito de la Palabra es inspirar para provocar una transformación total. La transformación inspirada por Dios es completa y cambia la vida de una persona por completo. Es decir, uno deja de enfocarse en los problemas y se enfoca en las promesas. Cuando uno tiene fe en las promesas de Dios, recibe el poder de perseverar, tener paciencia, persistir y luchar. La persona transformada que vive por la fe y las promesas de Dios no se cansa. Muchos asisten a la iglesia por miedo de ir al infierno, y aun así siguen igual, porque el miedo del infierno no salva. Es cuando uno se da cuenta de que está perdido y es pecador que surge la necesidad de ser perdonado. Esta necesidad solo la puede satisfacer Dios, cuando uno comprende que debe venir a la iglesia para luchar contra los pecados. Cuando hay una entrega verdadera y sincera, uno tendrá una experiencia como la que el Señor Jesús mencionó en Juan 3:1-14 sobre el Nuevo Nacimiento. Uno llega a conocer a Jesús y a amarlo por encima de todo, entrando en una relación de amor con Él.

Catedral de San José, (California): Llenar el vacío con Él

En esta visita, el obispo destacó el tema del entendimiento de cómo uno puede fracasar espiritualmente a pesar de conocer la Palabra. Uno tiene que entender que la entrega inspirada por el Espíritu Santo es para ser y buscar la voluntad de Dios. Esto fue explicado sobre la Palabra que se encuentra en el libro de Genesis 1-2. La teología enseña que el vacío, en teoría, fue provocado por la expulsión del diablo y los demonios, que antes eran ángeles de luz. Entonces, se necesita entender que donde hay desorden y vacío, hay mal. Cuando la vida de una persona está desordenada y vacía, es natural que intente de alguna manera llenar ese vacío. Además, intentará ordenar lo que está desordenado, porque eso es propio de los seres humanos. Por ejemplo, si una persona tiene problemas económicos piensa que, si se dedica más al trabajo, obtendrá prosperidad. Esto suele a suceder con todos que tiene una necesidad para tener una vida mejor de la que viven. Pero eso solo es buscar dinero, eso no es buscar prosperidad. Donde hay vacío de la presencia de Dios, hay una vida desordenada y desequilibrada. Porque uno entiende las circunstancias por las que usted está pasando. Incluso, está escrito que el Señor entiende y perdona todo justamente (1 Juan 1:9). Sin embargo, usted necesita entender que todo tiene consecuencias si uno no es fiel a Él. Porque uno tiene que respetar el momento de Su Palabra para mantener y obtener una comunión con Él.

Catedral de la Bonnie Brae (Los Ángeles, California):  Depositar la confianza en Él

En la Catedral de Bonnie Brae, el obispo meditó sobre la fe y la confianza que uno debe tener en el Señor. El obispo reflejó esta confianza con la Palabra que se encuentra en Salmos 56:1-4. Es fundamental saber que hay una diferencia entre tener fe en el poder de Dios y confiar en Su carácter. Muchos no entienden que Satanás, que es el diablo, tiene fe porque él sabe que Dios es el Todopoderoso, pero no tiene confianza. Esta es la razón por la que sigue siendo el diablo, porque la confianza no es para cualquiera. Uno llega a tener confianza después de conocer a alguien. Pero ahí surge el problema: a muchos les falta confianza en Dios porque aún no lo han conocido ni han tenido una verdadera experiencia con Él. Uno conoce al Jesús que resucitó entre los muertos y vive para interceder por nosotros. Sin embargo, hay muchos que se olvidan de esta comunión de tener fe para confiar y se dejan vencer. Porque si uno realmente tiene comunión con Dios, no puede aceptar ser vencido. La amenaza que uno está sufriendo proviene de hombres mortales. Pero el Dios en el que uno confía es el Dios Todopoderoso, el Dios eterno.

Consagración en Lodi, (New Jersey): Alcanzar lo inaccesible

En la visita a New Jersey, el servicio se llevó a cabo en el teatro de la Universidad de Felician. Antes de que fuera consagrado el nuevo obispo, el Obispo Clodomir habló sobre las características, disciplinas y disposiciones que debe tener un pastor para ser consagrado como obispo; para explicar esto, reflexionó sobre la Palabra que está escrita en el libro de Timoteo. La Palabra de Dios dice así: “La siguiente declaración es digna de confianza: ‘Si alguno aspira a convertirse en líder de la iglesia, desea una posición honorable’. Un obispo debe ser, pues, irreprochable, marido de una sola mujer, sobrio, prudente, de conducta decorosa, hospitalario, apto para enseñar, no dado a la bebida, no pendenciero, sino amable, no contencioso, no avaricioso. Que gobierne bien su casa, teniendo a sus hijos sujetos con toda dignidad” (1 Timoteo 3:1-4). La posición de obispo es otorgada por el Espíritu Santo, y es una posición dada a aquellos que verdaderamente han sido hombres de Dios y tienen comunión constante con Él. Este tipo de persona ha perseverado y vencido todas sus luchas, pruebas y problemas con la Palabra. Porque la Palabra dice: “…Es necesario que a través de muchas tribulaciones entremos en el reino de Dios” (Hechos 14:22). En otras palabras, no importa que tengamos muchas tribulaciones, porque es así como entraremos en el Reino de Dios. Esta es la fe que está viviendo el que fue elegido por el Espíritu Santo. La consagración en New Jersey fue una gran bendición para todos aquellos que se sintonizaron y participaron.

Las consagraciones fueron una gran experiencia para todos los participantes, quienes pudieron presenciar la bendición que Dios enseñó a hacer en las Escrituras Sagradas. Estas consagraciones nos enseñan lo que sucede cuando uno se separa de todo mal para seguirlo a Él. Uno se convierte en una bendición. Esta caminata de fe quedó marcada en la mente y en el corazón de todos los presentes en los servicios especiales.

Que Dios les bendiga a todos.

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