El infierno (Parte I)

El infierno fue “… preparado para el diablo y sus ángeles” (Mateo 25:41), no para el ser humano.

El infierno fue “… preparado para el diablo y sus ángeles” (Mateo 25:41), no para el ser humano.

La segunda muerte (Parte I)

Eso sin contar las veces en las que los evangelios usan esa expresión. Ese llamado es una especie de invitación del Señor para librar al ser humano de la segunda muerte.

Eso sin contar las veces en las que los evangelios usan esa expresión. Ese llamado es una especie de invitación del Señor para librar al ser humano de la segunda muerte.

Velad y orad (Parte II)

El Señor Jesús les ordenó a Sus discípulos que vigilaran a su propia alma; o sea, cada uno tendría que sujetar su alma a su propio espíritu.

El Señor Jesús les ordenó a Sus discípulos que vigilaran a su propia alma; o sea, cada uno tendría que sujetar su alma a su propio espíritu.

Velad y orad (Parte I)

Velar es vigilar, cuidar. Nosotros solo vigilamos algo muy rico y precioso, ¿no es cierto?

Velar es vigilar, cuidar. Nosotros solo vigilamos algo muy rico y precioso, ¿no es cierto?

Negarse a sí mismo (Parte I)

Sin embargo, son poquísimas las personas que están dispuestas a renunciar a sí mismas a cambio de la vida eterna.

Sin embargo, son poquísimas las personas que están dispuestas a renunciar a sí mismas a cambio de la vida eterna.

¡Necio! (Parte II)

Dios considera necios a aquellos que desprecian su alma y que no le dan importancia a la eternidad.

Dios considera necios a aquellos que desprecian su alma y que no le dan importancia a la eternidad.

¡Necio! (Parte I)

Dígame quién gana con ellas: ¿el alma o el cuerpo? ¿Quién disfruta los beneficios de la riqueza o del éxito?

Dígame quién gana con ellas: ¿el alma o el cuerpo? ¿Quién disfruta los beneficios de la riqueza o del éxito?