“He aquí, todas las almas son Mías; tanto el alma del padre como el alma del hijo Mías son. EL ALMA QUE PEQUE, ESA MORIRÁ”. Ezequiel 18:4

¿Es suficiente la oración?
¿Será que solo recibir la oración es suficiente? Imagínese que usted invierte tiempo ayudando a un amigo a dejar un
