Paso 1: Aceptar de corazón al Señor Jesús como único Salvador

Aceptar a Jesucristo como nuestro Señor y Salvador incluye algo más que una simple decisión mental.
El acusador frente a la Iglesia de Jesucristo (Parte II)

El fuego eterno preparado para satanás y sus ángeles es la condenación eterna para ellos.
Separados solo durante un tiempo

No estaremos separados para siempre; nos reuniremos en la Casa del Padre
Con las maletas listas para la eternidad (Parte II)

Las tribulaciones que cansan y debilitan al cuerpo son las mismas que alientan y robustecen al alma a través de las experiencias de comunión y confianza en Dios.
Con las maletas listas para la eternidad (Parte I)

La Biblia compara a nuestro cuerpo con una tienda frágil, que en cualquier momento puede deshacerse con las intemperies del desierto (el mundo).
El rescate de nuestra alma (Parte II)

Como todo tiene un costo, el Señor Jesús pagó un alto precio por nuestra alma.
El rescate de nuestra alma (Parte I)

Cuando una persona deposita la fe en el Señor Jesús, coloca su vida, su esperanza, su futuro, sus problemas, sus aflicciones y todas sus angustias en Sus manos.
El mayor de todos los avisos (Parte I)

Uno de los mayores deseos del alma es tener descanso. A diferencia del cuerpo, el alma solo logra descansar con la seguridad de la presencia de Dios.
Las mentiras sobre el infierno (Parte II)

Quien cree en esas y en tantas otras mentiras que existen por ahí pierde su alma y tendrá la dura decepción de encontrarse con la realidad del infierno cuando no haya más oportunidades de arrepentirse.
El infierno (Parte III)

El rico estaba tan lúcido que recordó a sus seres queridos que estaban vivos, pero viviendo tan perdidos como él había vivido y que, por eso, tendrían el mismo destino que él…