Con las maletas listas para la eternidad (Parte I)

La Biblia compara a nuestro cuerpo con una tienda frágil, que en cualquier momento puede deshacerse con las intemperies del desierto (el mundo).
Nuestra guerra llegará al fin (Parte II)

Hoy, nuestra confianza en Dios sosiega nuestra alma, pero, al entrar en la eternidad, disfrutaremos del descanso en su totalidad.
Nuestra guerra llegará al fin (Parte I)

Aquí estamos siempre en guerra, y eso exige atención y vigilancia sin tregua.
Los dones y el fruto del Espíritu

Sabemos que Adán y Eva fueron creados a imagen y semejanza del Creador y, mientras mantuvieron su comunión con Él, el espíritu de ellos era conducido por los dones, como el de sabiduría, de conocimiento y de discernimiento del Espíritu Santo.
El alma y el Espíritu Santo

El espíritu humano es representado por su razón (que está en la mente); el alma humana está representada por el corazón (que está en el cuerpo); y el cuerpo, en su totalidad, es la materia que abriga al espíritu y al alma.
El nuevo nacimiento rescata al alma (Parte II)

En Adán, el ser humano es solo alma viviente; pero, en el Señor Jesucristo, se torna espíritu vivificante, pues es regenerado y puede volver a vivir en comunión espiritual con el Todopoderoso.
El nuevo nacimiento rescata al alma (Parte I)

Como sabemos, Adán y Eva andaban plenamente felices y en perfecta comunión con Dios en el jardín del Edén, hasta que probaron del fruto del árbol del conocimiento del bien y del mal…
Ceguera espiritual

La falta de visión con respecto a la importancia del alma alcanza a la mayor parte de las personas, cristianas o no.
El rescate de nuestra alma (Parte II)

Como todo tiene un costo, el Señor Jesús pagó un alto precio por nuestra alma.
El rescate de nuestra alma (Parte I)

Cuando una persona deposita la fe en el Señor Jesús, coloca su vida, su esperanza, su futuro, sus problemas, sus aflicciones y todas sus angustias en Sus manos.