Los dones y el fruto del Espíritu

Sabemos que Adán y Eva fueron creados a imagen y semejanza del Creador y, mientras mantuvieron su comunión con Él, el espíritu de ellos era conducido por los dones, como el de sabiduría, de conocimiento y de discernimiento del Espíritu Santo.

Sabemos que Adán y Eva fueron creados a imagen y semejanza del Creador y, mientras mantuvieron su comunión con Él, el espíritu de ellos era conducido por los dones, como el de sabiduría, de conocimiento y de discernimiento del Espíritu Santo.

El alma y el Espíritu Santo

El espíritu humano es representado por su razón (que está en la mente); el alma humana está representada por el corazón (que está en el cuerpo); y el cuerpo, en su totalidad, es la materia que abriga al espíritu y al alma.

El espíritu humano es representado por su razón (que está en la mente); el alma humana está representada por el corazón (que está en el cuerpo); y el cuerpo, en su totalidad, es la materia que abriga al espíritu y al alma.

El nuevo nacimiento rescata al alma (Parte II)

En Adán, el ser humano es solo alma viviente; pero, en el Señor Jesucristo, se torna espíritu vivificante, pues es regenerado y puede volver a vivir en comunión espiritual con el Todopoderoso.

En Adán, el ser humano es solo alma viviente; pero, en el Señor Jesucristo, se torna espíritu vivificante, pues es regenerado y puede volver a vivir en comunión espiritual con el Todopoderoso.

El nuevo nacimiento rescata al alma (Parte I)

Como sabemos, Adán y Eva andaban plenamente felices y en perfecta comunión con Dios en el jardín del Edén, hasta que probaron del fruto del árbol del conocimiento del bien y del mal

Como sabemos, Adán y Eva andaban plenamente felices y en perfecta comunión con Dios en el jardín del Edén, hasta que probaron del fruto del árbol del conocimiento del bien y del mal…

Ceguera espiritual

La falta de visión con respecto a la importancia del alma alcanza a la mayor parte de las personas, cristianas o no.

La falta de visión con respecto a la importancia del alma alcanza a la mayor parte de las personas, cristianas o no.

El rescate de nuestra alma (Parte I)

Cuando una persona deposita la fe en el Señor Jesús, coloca su vida, su esperanza, su futuro, sus problemas, sus aflicciones y todas sus angustias en Sus manos.

Cuando una persona deposita la fe en el Señor Jesús, coloca su vida, su esperanza, su futuro, sus problemas, sus aflicciones y todas sus angustias en Sus manos.